Palabra profética para Perú

Mensaje profético recibido por Noelia Fernández


Padre, en esta mañana te damos gracias por esta ministración que vas a hacer a tu pueblo, Señor, y a todo aquel oído que esté escuchando, Señor. En el nombre de Jesús le damos la bienvenida al Espíritu Santo para que se mueva acorde a tu voluntad, Señor, ministrando los corazones que en este tiempo me estás mostrando que están siendo movidos en este hermoso país de Perú, Señor.

Te pedimos, Padre, en el precioso nombre de Cristo Jesús que sea tu Espíritu Santo ahora golpeando la puerta de cada uno de esos corazones para que la palabra que vas a hablar ingrese, Señor, y sea semillado cada corazón y estas plantas crezcan a través del riego del Espíritu Santo de Dios. Aleluya, alabado sea el Señor.

Porque yo estoy viendo en este momento que muchas personas, muchos peruanos, están sufriendo por la situación que está pasando este amado país de Perú, pero el Señor quiere traer una palabra de esperanza en esta mañana. El Señor me recordaba el versículo donde dice:

[1 Corintios 14:3] Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.

Y el Señor me decía: en esta mañana quiero traer esperanza a mi gente en el país de Perú. Quiero consolar a todos los corazones que están siendo conmovidos, porque veo corazones que se sufren, corazones que están llorando, corazones que tienen muchas preguntas. Inseguridad de los ciudadanos peruanos por lo que está aconteciendo a nivel político, más que nada en esta nación.

Y el Señor dice que Él en estos tiempos difíciles está derramando de su Espíritu Santo para que todos sus hijos estén empoderados en estos días y tengan la resistencia para durar, para resistir a través de estos procesos difíciles que están pasando, como dije, con las cosas que están sucediendo a nivel gubernamental, con las manifestaciones en las calles, con los encontronazos.

El Espíritu Santo me había dicho, si no me equivoco, en el año 2018, que Sudamérica iba a ser sacudida en especial. Sabemos que el mundo en estos últimos tiempos está siendo sacudido, pero específicamente esa palabra hablaba de lo que está pasando en América Latina, en Sudamérica, y que el Señor mismo estaba trayendo división de las aguas para que se manifieste lo que es de Él de lo que no es, para derrocar gobiernos que habían agitado las aguas de la gente y tomado el poder de una manera ilegal, ilícita, también me decía el Señor.

Entonces el Señor dice que todo esto que está sucediendo tiene una razón de ser, que no es el enemigo tomando el control de este país y de los otros países de América Latina que están sufriendo estos conflictos que son conocidos, ¿no es cierto?, a nivel público, sino que es el mismo, el mismo, el Señor de los ejércitos, el que está permitiendo que esto suceda.

¿Por qué? Porque hay nudos que hace tiempo que están, espiritualmente hablando, que se tienen que desatar, que se tienen que soltar. Y para eso cada país tiene que pasar un proceso para poder llegar a una libertad que el Señor tiene planeada para este país, a una renovación, a una restauración de muchas cosas, a un florecimiento del país de Perú.

Primero tiene que pasar por este sacudón para que las cosas se suelten, se manifiesten y así el Señor las pueda tratar. Para que todo pueda ser desatado, el Señor quiere ir a la raíz de los asuntos que están sacudiendo internamente a Perú a nivel político. Hay cosas que yo estoy viendo que están pasando a nivel político, que la gente no sabe, que en el público no se conoce, que en las noticias no se están hablando, pero se están hablando en secreto detrás de las paredes en el gobierno y entre las cabezas de esta nación.

Pero el Señor tiene sus ojos en Perú. El Señor está derramando de su Espíritu para que mientras este sacudón ocurre en este país, Él mismo está confrontando a sus hijos. Él mismo les está dando la fuerza para poder pasar por esto, me repite el Espíritu. Él mismo se va a encargar de responder las preguntas que cada ciudadano peruano tiene en su corazón.

El Señor dice en esta mañana al pueblo de Perú: resistan, hijitos, resistan, porque mientras estoy sacudiendo todas las cosas, al mismo tiempo mi Espíritu Santo se está moviendo sobre ustedes. Mi Espíritu Santo se está moviendo en esta nación y estoy tomando provecho de este sacudón que ustedes están viviendo, de esta incertidumbre, porque veo que muchos se sienten con mucha incertidumbre, con preguntas sobre el futuro, con dudas sobre el futuro económico también de la nación.

Pero el Señor dice: resistan, porque mientras yo permito y estoy sacudiendo el piso en Perú a nivel espiritual, al mismo tiempo mi Espíritu está tomando provecho de esta situación para que muchas almas vengan a mí, para que los que estaban dormidos se despierten, para que los que estaban callados abran sus bocas en favor de mí y consuelen al que no me conoce y les lleven una palabra de esperanza a través del sacrificio de la cruz a todo aquel que me necesite.

En este tiempo en la iglesia del Señor Jesucristo allí en Perú, muchas cadenas van a caer. El Señor va a tirar abajo paredes que separaban a los hijos de Dios en Perú del Señor. Paredes doctrinales, paredes de endoctrinamiento de hombre, enseñanzas de hombres que estaban deteniendo a los hijos de Dios de no poder acercarse más al Señor.

Dice el Señor: estoy renovando todas las cosas. Por eso ustedes, mis hijos, mientras estoy sacudiendo al país en algunos aspectos, tienen que resistir y tienen que tener fe porque tienen que entender que yo estoy detrás de todo esto y que sigo siendo el Rey de reyes, el Señor de señores, y que estoy permitiendo que esto suceda con propósitos específicos.

Miren los acontecimientos, dice el Señor, porque como un dominó, estoy viendo como un dominó ahora, cada acontecimiento en el país de Perú va a suceder desencadenando cosas nuevas. Aleluya, gloria al Señor. Ustedes van a ver que suceden cosas muy fuertes y muy importantes en el país, pero recuerden, recuerden de tomarse de mi mano porque recuerden que estoy diciendo que soy yo el que está haciendo esto, el que está sacudiendo los cimientos de Perú y derrocando cosas viejas para levantar cosas nuevas.

Tengo planes con este país, dice el Señor. Tengo planes con mi iglesia en este país. Por eso llamo a un arrepentimiento genuino. Yo estoy llamando a todos los intercesores de este pueblo hermoso que amo en mi corazón, dice el Señor, a que intercedan por sus gobernantes, a que intercedan para que mientras este proceso pasa en Perú, el diablo no meta su cola, el diablo no pueda tomar provecho de lo que estoy haciendo.

En el nombre poderoso de Cristo Jesús, yo veo un manto profético caer sobre este país en este momento. El Señor me está revelando que Él mismo está trayendo revelación a sus profetas en este tiempo difícil, que Él mismo está hablando a los suyos en este país a nivel profético para que den palabra al pueblo, para que el pueblo no esté a oscuras. El Señor está iluminando las mentes, trayendo entendimiento.

Por eso Dios dice que escuchen a las voces proféticas peruanas, que escuchen porque Él los va a ir guiando paso a paso mientras ustedes pasan por este proceso para que sepan cómo tienen que proceder, para que sepan lo que viene. Nosotros no estamos en tinieblas, somos hijos de Dios y Dios hoy sigue hablando a su pueblo y trayendo luz para que sepa por dónde tiene que caminar, cómo tienen que proceder, cómo tomar provecho de cada situación y cómo prepararse para lo que viene.

Así que le doy la gloria al Señor porque el Señor dice que Él está hablando a su pueblo a través de las voces proféticas y que en este tiempo, específicamente por causa de lo que Perú está pasando, estas dificultades que son de conocimiento internacional, dice el Señor que por eso mismo este manto profético que yo veo está bajando sobre Perú para traer un nivel de revelación mayor, para traer también un nivel de revelación mayor a los intercesores, para que sepan cómo interceder, cómo intervenir en estos procesos que Perú está pasando de una manera eficiente, con una oración que corte los planes del enemigo, con una oración que arranque todo árbol podrido para que el Señor plante cosas nuevas, con una oración efectiva que destruya el poder de las tinieblas que quiere tomar ventaja en este tiempo.

Así que fuertemente antes de comenzar con esta entrevista, con esta administración, con esta oración en público para el pueblo de Perú, yo sentía que el Señor me decía que les dé esperanza al pueblo de Perú, que tengan esperanza, que Él quiere traer esperanza a sus corazones. Y de hecho, en este mismo momento, en el nombre de Jesús, yo imparto esperanza.

Yo veo ahora personas que están escuchando esta palabra y que la están recibiendo con fe, que la necesitaban porque hay mucho pueblo que se sufre. No están indiferentes a lo que está pasando el país de Perú. Están sufriendo porque su país está siendo conmovido. Entonces el Señor se preocupa de todos estos corazones y esta palabra es para ellos, para los que se preocupan, para los que lloran en oración por este país, para los que velan en la madrugada y se levantan en horas de la madrugada a orar y a interceder para que el Señor escuche esas plegarias y derrame de su poder y de su gloria sobre este pueblo.

Gloria al Señor por esta palabra. Gracias te damos, Padre. Gracias, Señor. Como decía, yo veo gente levantando las manos en este momento, recibiendo esta palabra y siendo movidas en su espíritu. Algunos están en este momento derramando lágrimas porque necesitaban esta palabra de consuelo. Así que te alabamos, Señor. Te bendecimos, Padre, por lo que estás haciendo en esta hora.

Y en esta hora el Espíritu de Dios se quiere mover con poder y con gloria también en todos aquellos hijos de Dios que están necesitando de la manifestación del poder del Espíritu Santo en ellos. Y el Espíritu Santo me indica ahora de impartir dones del Espíritu Santo para todos aquellos que crean. La palabra de Dios dice:

[Marcos 9:23] Al que cree todo le es posible.

Y el Señor en este tiempo, en estos últimos días, en estos últimos tiempos, está buscando que su pueblo se levante no solamente con la espada afilada, no solamente con el poder de la palabra, sino con el poder de los dones del Espíritu Santo. Es necesario que la iglesia en Perú se active aún más en este aspecto y que la profecía fluya, que el don de lenguas corra, que los dones de revelación, las sanidades, los milagros estén más activos que nunca porque van a ser herramientas para evangelizar y para que se conviertan las almas que tanto están necesitando al Señor mientras la oscuridad se baja sobre la tierra y se manifiesta en un nivel mayor.

Así que en esta hora imparto dones del Espíritu Santo en el poderoso nombre de Cristo Jesús. Yo veo ahora piedras preciosas que están lloviendo del cielo y que están cayendo sobre sus hijos en el nombre de Cristo Jesús. Yo veo dones del Espíritu Santo ahora, de los nueve dones del Espíritu Santo que están mencionados en la Primera de Corintios capítulo 12, repartidos para el pueblo santo de nuestro Señor Jesucristo en este momento porque mi espíritu ve mucha gente, muchas hermanas y hermanos que estaban sedientos del poder de Dios, que decían: yo necesito, yo quiero palpar el poder de Dios en mi vida, yo quiero manifestar eso que dice la Biblia, yo quiero caminar en esa gloria divina en la que caminaban los apóstoles, como dicen las Escrituras en aquel tiempo, en ese poder de milagros, de sanidades donde caminaban los discípulos que seguían a Jesús y en la iglesia primitiva cuando recién fue establecida.

Así que yo ahora te pido, Señor, por el derramamiento del Espíritu Santo sobre todo aquel que escucha esta palabra, ya sea ahora en este mismo momento o después en diferido, Señor, porque para ti no hay nada imposible. En este momento muchos están recibiendo el bautismo del Espíritu Santo acompañado de su manifestación con dones.

Algunos van a empezar a profetizar, algunos van a empezar a hablar en nuevas lenguas en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Algunos van a recibir también entendimiento sobre cosas que no entendían, sobre la palabra del Señor. El entendimiento va a ser abierto porque la gente en Perú, el pueblo del Señor, necesita entender en este tiempo lo que está pasando.

Eso es lo que veo, que los corazones le preguntan a Dios: Señor, revelanos qué es lo que está pasando, muéstranos lo que no podemos ver porque lo que se puede ver no trae esperanza. Pero detrás de esto, Señor, ¿cuál es tu voluntad? ¿Cuál es tu propósito? ¿Qué estás haciendo? ¿Qué vas a hacer?

Y el propósito de Dios en este tiempo es arrancar cosas que no sirven para el reino de Dios y establecer cosas nuevas. Así que por eso el Señor requiere y es su voluntad en este tiempo que Perú, su iglesia en Perú, camine en un poder mayor al anterior. Así que gloria al Señor. Te damos gracias, Señor, por todo lo que están recibiendo todos los hermanos ahora.

Inclusive esa audiencia que no son del país de Perú en este momento están recibiendo sanidades también. Sanidad del alma, sanidad del corazón. Yo en este tiempo veo mucha gente en este mismo instante que tenían muchas preguntas a Dios preguntándole al Señor: ¿por qué, Señor? ¿Por qué me pasa esto? ¿Por qué, Señor, me está pasando esto en mi matrimonio? ¿Por qué, Señor, me está pasando esto con mis hijos?

Veo una persona que va a ser desalojada de su casa en este momento, pero el Señor dice que hoy, en este mismo momento, por esta palabra, esa misión del enemigo se detiene sobre tu vida y no te vas a quedar sin hogar. En el nombre de Jesús, yo veo en esta hora poner techo a personas y especialmente veo una persona en particular, pero hay más personas que tienen problemas de hogar.

El Señor en este momento dice: yo hoy pongo techo sobre tu cabeza, no tengas miedo, hijo, no tengas miedo, hija, porque yo te voy a sostener. Si vos estás conmigo y buscas mi reino y mi justicia en primer lugar, no te va a faltar nada, porque la palabra del Señor dice:

[Salmos 37:25] No he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.

Amén. Ninguno de sus hijos, a ninguno de sus hijos le va a faltar el pan mientras primeramente lo pongamos primero a Él. Así que dice el Señor: todos esos miedos, echalos afuera en este momento. Todos esos miedos que te aquejan, todos esos miedos que te hablan diciendo que yo no estoy contigo, todas esas mentiras del enemigo en este momento caen por tierra en el poderoso nombre de Cristo Jesús.

Alabado sea Dios. Gloria a tu nombre, Señor. Bendito eres, Señor. Y en este momento el Espíritu me muestra, me habla de pastores. Me habla de pastores en Perú. Gracias, Señor. Gracias, Señor, por esta palabra.

Hay muchos pastores que están preocupados por el tema económico, me dice el Espíritu Santo de Dios. Preocupados porque esta situación, que es como una situación que provoca incertidumbre también a nivel económico, porque no se sabe lo que va a pasar, no se sabe cómo se van a desencadenar los eventos en este país o qué tipo de crisis pueda provocar lo que está pasando en esta hora.

Entonces yo veo los corazones de los pastores preocupados por el tema económico, porque se preguntan en sus corazones: cómo voy a hacer para sostener esta obra que Dios me está dando que haga. Pero el Señor dice en esta hora, y alabado sea el Señor por esta palabra, que Él va a aprovechar de estos tiempos oscuros para glorificarse de maneras impensadas.

La provisión va a venir a ti, tú, pastor, que estás en la cabeza de una congregación y que esta palabra te llega a tu corazón. El Señor dice: la provisión va a venir, pero no de la manera que pensaste, no de la manera que imaginaste. La provisión va a venir de mi mano y va a venir desde lugares impensados, pero yo te voy a sostener.

Así que el Señor también dice a sus pastores: resistan mientras los paso por el fuego, resistan mientras aún mis hijos están siendo probados en este tiempo, porque estoy con ustedes y yo soy el que los he colocado como cabeza de estas congregaciones. Por lo tanto, al que yo llamo, yo lo apoyo, al que yo llamo, yo lo sostengo, al que yo coloco en una misión, yo soy el que le proveo, porque yo soy la provisión, dice el Señor. No te va a faltar nada, no tengas miedo, porque no sólo tu casa va a estar sostenida por mi mano, sino que también aquella congregación de la cual yo te he puesto como autoridad y cabeza.

Gloria a Dios. Alabado sea el Señor. Bendito sea tu nombre, Señor. Eres santo y eres bueno y eres misericordioso, Padre. Ministra, Señor, en esta mañana, ministra, Señor, para que tu palabra vaya y cumpla todo lo que tienes planeado, Señor, y no vuelva vacía en el poderoso nombre de Cristo Jesús.

Yo en esta hora, en esta mañana, bendigo a todo oyente de esta transmisión, a todo aquel que está recibiendo esta palabra con fe, a todo aquel que cree que aún hay un Dios que tiene una boca hablante en el nombre de Jesús. Y es más, en estos últimos tiempos el Señor está hablando como nunca. Dice la palabra del Señor:

[Joel 2:28] Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

Es en este tiempo cuando el Señor más está hablando a su pueblo, pero somos nosotros los que tenemos que prestar oído para escuchar y no sólo para escuchar, para entender la voz de Dios. Así que, hijitos, en mi pueblo, allí en Perú, dice el Señor, abren sus oídos porque quiero hablarles. Reciban la palabra profética, no sólo la que estoy entregando yo hoy, sino la que quiero hablar, la que quiero ese pan, porque veo pan que simboliza palabra profética en esta mañana que el Señor va a poner en la boca, como dije antes, de muchas voces proféticas.

El Señor va a hacer un movimiento profético en la iglesia de Perú y va a traer más revelación que nunca, porque cuanto más difíciles son los tiempos que pasamos, más el Señor habla para que su pueblo no esté en la oscuridad. Gloria a Dios, tú eres santo, Señor, tú eres bueno, Padre.

Y yo en este momento oro para todo aquel que está oprimido. Yo en este momento oro para todo aquel que se sienta atado. Yo en este momento corto toda ligadura de impiedad en toda persona que está escuchando esta administración. Yo ahora veo caer cadenas, veo caer sogas de tus manos. En el nombre de Cristo Jesús, yo corto toda brujería, todo hechizo, todo pacto satánico en tu nombre y en el nombre de tu familia, en el nombre de todos los que habitan en tu casa y en el nombre de todos los que estás dirigiendo en tu congregación.

En el nombre de Jesús, gracias, Padre Santo. Gracias, Señor. Yo en este momento quito yugos de las espaldas de todos aquellos que están cansados. Algunos van a sentir calor en algunas partes del cuerpo porque va a ser el Espíritu Santo de Dios testificando como señal de que es Él el que se está moviendo a través de esta palabra. Gloria al Señor.

Yo en este momento quito toda traba en la garganta de todo aquel que está escuchando esta administración. Cancelo todo bloqueo en el habla. En el nombre de Jesús, oro para todo trauma emocional que aún te perturba en tu vida para que sea quitado en el nombre de Jesucristo. Y tu memoria sea restaurada para que traigas sanidad el Espíritu Santo de Dios que corra como agua, que limpie tu alma y te sientas más liviano después de esta administración.

Porque es el Señor el que está sanando a su pueblo ahora. Es el Señor el que está liberando a los cautivos ahora mismo. Te vas a sentir liviano. Gracias, Dios mío, en el poderoso nombre de Cristo Jesús. Yo oro también para las frentes de todo aquel que está escuchando esta palabra para que el Señor traiga fuego del Espíritu Santo en toda mente para que toda idea demoníaca huya ahora por causa de escuchar esta palabra y en el nombre que es sobre todo nombre, en el nombre de Cristo Jesús.

Yo oro ahora para que el Señor traiga entendimiento y claridad sobre tus ideas. Hay gente que está confundida, pero en esta mañana está recibiendo claridad. Hay gente que tiene indecisión, pero en esta mañana está recibiendo una decisión clara. Vas a saber cuál de los caminos tenés que tomar. Gracias, Señor.

Pero busca al Señor en la intimidad, me dice el Señor. Ve a tu cuarto secreto con la luz apagada buscando la presencia de nuestro sabio Dios para que Él mismo te responda las preguntas de tu corazón, para que Él mismo te guíe por donde tenés que caminar. En oración, en búsqueda de Dios, en lectura de la palabra y en ayuno vas a encontrar la respuesta que estás buscando porque dice la palabra del Señor:

[Mateo 7:8] Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Gloria a Dios. Alabado sea, Señor. Bendito sea tu nombre, Padre eterno. Yo en este momento veo que el Espíritu Santo de Dios está empoderando porque me sigue hablando el Señor sobre los pastores. Me habla de pastores. Así que en este momento todo aquel que tenga un ministerio pastoral y que está creyendo en esta palabra, el Señor lo está empoderando. Así que bendigo tus manos para la labor del reino en el nombre de Cristo Jesús.

En este momento unjo todas esas manos de estos hombres que estoy viendo que son pastores de la iglesia de Perú. El Señor está ungiendo muchas manos en este momento para hacer imposición de manos y que la gente reciba el Espíritu Santo, que la gente reciba libertad, reciba administración, reciba dones del Espíritu Santo y todo lo que el Señor quiera impartir a través de tus manos.

Gloria a Dios por todo lo que estás haciendo en esta mañana. Gracias, Señor. Alabado sea. Bendito sea tu nombre, Padre eterno. Oh, Padre amado, santo, santo, santo. Yo te alabo porque el Espíritu Santo me está revelando en este momento que Él está levantando una generación de niños que aman su nombre en este pueblo de Perú. Aleluya. Gloria al Señor.

Y estos niños, esta generación de niños que está viniendo de parte de Dios con una unción distinta, con una unción de los últimos días, van a traer un avivamiento a los adultos que se sentían estancados, a aquellos adultos que se sentían dormidos, que sentían que algo los estaba frenando. Esta generación de niños que estoy viendo ahora, que me está mostrando el Señor, van a venir con poder en la palabra, van a hablar sin miedo de las cosas de Dios.

Eso es lo que necesita la iglesia de Perú en este tiempo, me dice el Señor, porque veo mucha timidez, veo un poco de vergüenza, que son trabas que el enemigo pone en la iglesia de Perú para que el poder de Dios no se manifieste como el Señor querría. Veo también un poco de incredulidad y hasta veo dudas dentro de la iglesia del Señor Jesucristo, pero el Señor se encarga de tratar con estas cosas.

Y la estrategia de Dios en este tiempo, gloria al Señor, es levantar esta generación de niños poderosos que van a abrir la boca y van a dejar a los adultos pasmados por las cosas que van a decir, por la sabiduría que van a tener, por el entendimiento de las cosas celestiales que van a tener y que van a ser de bendición y que van a avivar a los espíritus de los adultos y de los ancianos en este pueblo de Dios en Perú. ¡Wow! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!

Es más, yo estoy viendo ahora que algunas mamás que están escuchando esta palabra saben que esta palabra es para sus hijos, porque ya se dieron cuenta que tienen un hijo, una hija pequeñito que tienen algo especial, que tienen denuedo, que tienen valentía, que se animan a hablar las cosas sin vueltas, que no son hipócritas, sino que van al frente, transparentes como el agua, me dice el Señor. ¡Wow! ¡Aleluya! ¡Gloria al Señor!

Y estas mamás en este momento están recibiendo esta palabra y se están sonriendo, porque estaban esperando la confirmación de Dios. Así que te animo a vos que sos la mamá de este niño o niña del cual estoy hablando, o el papá de estos niños, a que prepares a tus hijos, a que acompañes a tus hijos, porque estos son pequeños atalayas que el Señor está colocando en la iglesia de Perú y que van a venir con una palabra poderosa.

Veo espadas salir de estas criaturas, espadas de doble filo que van a cortar las cosas que vienen del enemigo, que van a destruir las obras del diablo cuando ellos hablen. Así que no los metas en el placar, me dice el Señor. No escondas a tu hijo si ves que se mueve en esta unción particular, porque viene de Dios. Por eso el Señor te lo avisa. Y también para que te pongas a interceder por tu hijo o tu hija, porque son los que más protección van a necesitar este tiempo.

Así que si tenés un ministerio, cualquier tipo de ministerio, si sos un líder en alguna congregación, si estás a cargo de algún redil del Señor Jesucristo, te animo a prestar oído a los niños que vienen en este pueblo, porque el Señor te va a responder a través de sus bocas. ¡Gloria a Dios! La palabra del Señor dice que Él utiliza el vaso que Él quiere. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!

Y en este tiempo son los niños donde el Señor tiene puestos sus ojos y a través de ellos el Señor va a derrocar muchas cosas que no tienen que estar y a traer un fuego nuevo, un avivamiento nuevo que va a venir de parte de Dios. Una manifestación del Espíritu Santo en profecía, en palabra profética, en evangelización. Así que este nuevo movimiento, recuerden esta palabra, porque cuando sus ojos lo vean, el Señor ya lo va a haber avisado antes.

¡Gloria al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea! Padre celestial, bendito eres Dios mío, santo, santo, santo. Y por último, yo estoy viendo, el Espíritu Santo me está hablando de matrimonios. El Espíritu Santo me habla de familias, de cómo el enemigo en este tiempo, su target número uno es la casa, es el hogar, es la familia, son los matrimonios.

Y el enemigo está trayendo división en los matrimonios, porque destruyendo el lazo matrimonial, todo el resto empieza a caer, me dice el Señor. Por eso el enemigo va primero por el matrimonio. Y el Espíritu está revelando esto, que en realidad no es una novedad, es algo que el enemigo hace constantemente, pero que en este tiempo viene con una misión mucho más fuerte.

Está enviando espíritus demoníacos a trabajar en el corte de los matrimonios, en divorcios, en separaciones, en un nivel aún mayor al que podíamos ver, porque el diablo sabe que destruyendo este pacto, la casa entera comienza a caer. Los hijos se empiezan a desmoronar, los ministerios se empiezan a desarmar. Porque si primero no está el hogar en orden, entonces todo el resto empieza a caer.

Así que, ¿por qué te comparto esto? El Espíritu me dice que es palabra para los intercesores que intercedan por cada una de las cosas que Dios ha revelado hoy a través del Espíritu Santo para este precioso país de Perú. Hay algunas cosas que se aplican a nivel mundial, pero en esta mañana yo siento que particularmente más bien esta palabra el Señor quería hablar a este pueblo hermoso de Perú.

Así que te dejo estos ítems, te dejo estas revelaciones de parte de Dios, porque Dios aún está hablando, Dios quiere que sepas lo que está pasando, por qué está pasando lo que está pasando, que tengas esperanza, que te prepares, pero también que intercedas y que intervengas en las cosas celestiales. Jeremías capítulo 1 dice:

[Jeremías 1:10] Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.

Y parte de esa tarea las tenemos nosotros, los intercesores del reino de los cielos. Así que tenemos tarea para hacer. El Señor ha revelado cuáles son los planes del enemigo en este tiempo, en este país hermoso y en su iglesia, pero también el Señor ha revelado cuáles son los motivos a donde el pueblo de los intercesores debe de prestar mayor atención y atacar a esos puntos donde el enemigo está apuntando con sus dardos y disparando. Gloria al Señor. ¡Aleluya!

Yo en esta mañana quiero cerrar esta oración bendiciendo a esta radio hermosa. Yo quiero bendecir a cada persona que trabaja con todo su corazón en esta radio. Yo quiero bendecir porque el Espíritu Santo me dice que ustedes están sembrando, que ustedes se están semillando para el reino de Dios a través de esta radio. Lo que ustedes están haciendo está llevando un fruto que perdura por la vida eterna, me dice el Señor.

Quizás son muchas horas las que estás ahí. Quizás es tiempo que estás dejando cosas de tu hogar o cosas de tu trabajo en el mundo secular, quizás. Pero el Señor está diciendo: tiene su recompensa. Sigan adelante, dice el Señor. Esfuercen sus manos. No se cansen de trabajar en esta radio porque es mi Espíritu el que se está moviendo. Así que gloria al Señor por esta palabra de consuelo para ustedes, de animación, de confort, donde el Señor los envía a seguir trabajando, los anima a seguir moviéndose.

Y en este momento, en el nombre de Jesús, los unjo a cada uno en particular, a todos los pastores que dirigen la iglesia y esta Radio Río de Tacna en el país de Perú. Están siendo ungidos en este momento de la cabeza a los pies. El Señor dice: voy a poner palabras en sus bocas, palabras poderosas para la audiencia necesitada de comer este pan. ¡Gloria a Dios! Gracias, Señor. Santo, santo, santo es tu nombre, Padre. Gracias, Padre santo.

Yo te pido especialmente por una bendición económica para esta radio. Es lo que siento de pedir, una bendición económica para esta radio, Señor. Una prosperidad celestial para que esta radio se amplíe, para que la estructura edilicia de esta radio se amplíe en el nombre poderoso de Jesús. Te pido por equipamiento nuevo. Te pido, Señor, porque todo el oro y la plata son tuyos, Padre. Especialmente te pido, Dios mío, por nuevos micrófonos, nuevos equipos, por nuevas consolas.

Padre santo de la gloria, todo lo que sea necesario, Señor, yo te pido que lo proveas para esta radio. Por el dinero que se necesita, Señor, para llevar adelante esto. Señor, en el nombre de Cristo Jesús. ¡Oh, gracias, Padre! Y también te pido por paz entre sus miembros, entre todos los que trabajan aquí. Que sea tu Espíritu Santo trayendo unión en un solo espíritu, motivación en una sola idea, Señor. Te pido que todos estén de acuerdo por tu Espíritu Santo en esta radio, Señor. Yo los bendigo y los amo en el poderoso nombre de Cristo Jesús. Te damos toda la gloria y la honra, Señor, en el nombre de Jesús. Amén y amén.

¡Qué tremenda palabra, profeta! Justamente días atrás estábamos en una maratónica, en un tiempo especial aquí en la radio, y el Señor hablaba justamente acerca de la esperanza. Y hoy vuelve el Señor a hablar sobre ello. La esperanza. En Dios está nuestra esperanza, dice el Señor.

Y ahora esta impartición dada a intercesores, la asignación para los intercesores, la palabra profética a esta nueva generación de los niños, esta impartición también sobre pastores. Y le comento, profeta, que ahora mismo se encuentran aquí en esta plataforma pastores aquí de la radio. Pastores aquí de la radio que también la están viendo y la están escuchando, profeta.

Muy bien, mucho gusto. Dios los bendiga. Es un gusto conocerlos y que el Señor los bendiga y los esté, como dije, ungiendo en esta mañana para continuar la labor. Sabemos que el ministerio del pastor es uno de los ministerios más sufridos, según mi entendimiento. Es uno de los ministerios más entregados, que requieren mayor entrega al servicio de las almas, de las ovejas del redil que se les ha sido asignado a cada uno.

Por lo tanto, entiendo la carga que conlleva el ministerio pastoral y quiero orar por sus espaldas para que el Señor quite todo peso que no tiene que estar allí y para que el Espíritu Santo en esta mañana esté trayendo un renuevo de energía sobre ustedes. Un renuevo en el mover en el nombre de Cristo Jesús. ¡Alabado sea el Señor!

Seguimos bendiciendo para que el Espíritu Santo traiga luz en el entendimiento de la palabra. En esta mañana yo veo la luz del entendimiento del Espíritu Santo que el Señor va a traer sobre pasajes bíblicos que se van a abrir, metafóricamente hablando, para el entendimiento de los pastores que están escuchando esta palabra. Habían partes de la Biblia que para ti era como que estaban veladas. Eran como que le estabas pidiendo al Señor por un entendimiento mayor en estos pasajes bíblicos.

Pero el Señor dice en este momento: tu oración ha sido respondida y voy a darte entendimiento y revelación, que son dos cosas distintas, pero al mismo tiempo lo voy a conceder para estos pastores que viven con sus Biblias en la mano. Yo veo pastores en esta radio que metafóricamente hablando en el espíritu tienen como la Biblia pegada a sus manos. ¡Aleluya! ¡Gloria al Señor por esta revelación!

Quiere decir que son gente que viven leyendo la Biblia, que están constantemente estudiando la palabra del Señor. Y lo digo porque quizás parece ser algo muy normal, pero en realidad no todos los pastores son así, pero en este caso el Señor lo está revelando para que sepan que Dios tiene sus ojos sobre ustedes y que ustedes sepan que el Señor sabe que lo más importante para ustedes es la palabra en esta radio.

Así que gloria a Dios por esto. Gracias, Señor, por este entendimiento, por esta revelación, por estos candados espirituales que vas a abrir el entendimiento de estos pastores, Señor, que ministran a tu pueblo a través de esta iglesia y de esta radio y de todos los que están escuchando, Señor, en el nombre de Cristo Jesús. ¡Amén!

Un tiempo especial. Nos quedamos por interno, realmente una programación especial en este día. Estamos en Semana Santa y qué bendición, ¿no? Ingresando ya a Semana Santa con una palabra compartida desde Argentina. Hemos estado con la profeta Noelia Fernández. Profeta, muchas gracias y su despedida para los oyentes de la radio mientras nosotros nos quedamos por interno.

Bueno, ha sido un gusto ministrar por el Espíritu Santo a todo el pueblo del Señor que está sediento de la palabra de Dios. Dios mediante, yo oro en esta mañana para que el Espíritu Santo después de esta ministración se siga moviendo durante todo el día en tu corazón, en tu alma, limpiando, sanando, liberando, contestando tus preguntas. En el nombre de Jesús los bendigo, les mando un abrazo grande desde Argentina y si Dios quiere, Dios mediante, quién sabe, quizás podemos escucharnos en alguna otra oportunidad.